”El haiku no es literatura; no lo es, al menos, en la forma en que se entiende en nuestra cultura pues un texto calificado como tal se caracteriza especialmente porque en él se produce una manipulación de la lengua con la finalidad de crear belleza –muchos defienden que ahí radica su esencia- y mediante ello se consigue la finalidad que tales textos persiguen, a saber, la sorpresa, el extrañamiento en el lector. En el caso de los haikus ese extrañamiento se consigue mediante el procedimiento contrario, por la falta absoluta de retórica. Se trata de una forma libre de recursos poéticos pero estricta en lo que respecta a la estructura.
El haiku: una forma “literaria” de aprehender el momento - Revista de Letras